Jaimén, habría que pagarte un sueldo.
Bisines.
Pedalea, pedalea
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Re: Pedalea, pedalea
Dunkis dijo:
Criadillas es un hombre triste de derechas, quién lo iba a decir.
Criadillas es un hombre triste de derechas, quién lo iba a decir.
- M. Corleone
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Re: Pedalea, pedalea
Si este no es el mejor post de deportes que he leído en siglos... Lo he leído como quien lee una novela. Apasionante. Y complementarlo luego con el vídeo es un puto placer.mayhem escribió: ↑14 May 2026 20:37 Etapa 5 del Giro
(...)
300 metros. La distancia se reduce drásticamente.
Eulalio sigue montado en su bicicleta.
Arrieta está montado en una moto, o eso parece, cuando la distancia a meta es de 200 metros. Eulalio está muriendo ante mis ojos.
Se pone a rueda del portugués a 100 metros de meta y en ese momento estoy en pie frente a mi portátil y sin creer lo que estoy viendo.
Cuando el ciclismo es épico, es el mejor deporte del mundo.
Re: Pedalea, pedalea
Vibes de Stephen Roche apareciendo entre la niebla inexplicablemente cerca de Delgado.
Aspiro a la hegemonía mundial.
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Re: Pedalea, pedalea
Bueno, pues felicidades a Pogaçar por su nuevo Tour.
Felicidades al HEINO que diseñó el recorrido.
Hasta el año que viene, amics!
Felicidades al HEINO que diseñó el recorrido.
Hasta el año que viene, amics!
Dunkis dijo:
Criadillas es un hombre triste de derechas, quién lo iba a decir.
Criadillas es un hombre triste de derechas, quién lo iba a decir.
Re: Pedalea, pedalea
Vengo hoy a hablar de Enric Mas. Muchos han despachado su victoria en la pasada Vuelta con un encogimiento de hombros, como quien concede un premio de consolación, puesto que Pogacar se fostió y tuvo que abandonar. Dicen esas lenguas que, de haber seguido el esloveno en liza, Mas no habría olido la victoria. Y sí, es cierto.
Pero es que la vida, hamigos, tiene estas cosas. Transcurre de manera inescrutable, a veces cruel y a veces caprichosa, y resulta que Pogaçar se fue al suelo, abandonó y dejó un vacío en la carrera. De repente, un puñado de ciclistas olieron sangre (quizá literalmente) y comprendieron que, por una vez, aquello estaba en juego. Que la gloria, esa señora tan esquiva, había dejado una rendija abierta.
Y entre todos los que vieron la oportunidad, el que acabó agarrándolea fue Enric Mas.
Este es el motivo por el que escribo esto, tan tarde y a destiempo. Porque Mas lleva años siendo el saco de las hostias del aficionado ciclista español. Que si es un segundón, que si es conservador, que si no ataca. Que si Enric Menos. Que si Movistar, ese circo ambulante, parece empecinado en ganar carreras con estrategias pésimas y cobardes pero mucho gritar al pinganillo de los sufridísimos ciclistas. ¿Y sabéis qué? Que tienen razón todas esas voces, la mía incluída. Enric no es Pogaçar, no es un caníbal como Merckx, ni ha sido ni será nunca un ciclista que quiere arrasar con todo. Y es por eso que Enric Mas merece una loa. Porque es el campeón de los putos perdedores entre los cuales nos sumamos todos los que escribimos en este foro. Incluso los que leéis sin escribir. Incluso los putos bots: todos losers.
La victoria de Mas es nuestra victoria. Y no queda ahí la cosa: esta vez no se limitó a sobrevivir. No se quedó esperando a que otros se equivocaran. No se conformó con administrar una posición privilegiada y rezar para que la carretera hiciera el resto. Esta vez, Enric Mas se vistió de rojo, asumió que aquella Vuelta era suya y, por una puta vez en su vida, decidió ir al ataque. A defender con valentía lo que había conseguido. A correr como un líder, a comportarse como un líder y, sobre todo, a demostrar que podía serlo. Esa victoria en alto, de rojo, es la cúspide de su carrera y un día que justifica una vida y una forma de vivir.
Ganar cuando eres el favorito y tienes unas condiciones inauditas para el ciclismo es una cosa. Otra muy distinta es encontrarte de repente con una oportunidad que jamás habías imaginado, cargar con el peso de las expectativas, con años de burlas y con la sospecha permanente de que no estás a la altura, y conseguir llevarte la carrera a casa.
Enric Mas nunca será recordado como uno de los grandes nombres de este deporte. Seguramente será recordado como un tipo que tuvo suerte de que el favorito abandonara. Yo lo veo como la canción de Eminem, one shot, one opportunity, palms are sweaty, mom's spaghetti (lo último no venía a cuento pero me encanta meterlo siempre que puedo). Tenía una oportunidad y la mordió a dos carrillos.Después de tantos años de ninguneo, resulta que este tío es lo suficientemente fuerte como para derrotar a Roglic, Gall, Carapaz o Kuss, tres de ellos ganadores de grandes vueltas y Gall un claro pretendiente.
Movistar seguramente saldrá a sacar pecho ahora. Es un equipo que, de tan mal llevado, me parece entrañable. El documental que tienen en Netflix, un documental que parece diseñado para hacerlos parecer como una panda de imbéciles (sin duda esa no era la intención pero es que son tan imbéciles que al final eso es lo que reluce), es sumamente recomendable. Pero incluso esto me parece bonito, una historia forrestgumpesca pero con acento navarro.
Pero esto va de Enric Mas. De cómo un ciclista que no está en modo alguno entre los mejores del pelotón por una vez atacó sin mirar atrás (apenas), ganó la vuelta de su país y levantó los brazos ganando la etapa reina vestido de rojo.
Enric es ahora mucho Más que Menos.
Mom's spaghetti.
Venga.
Pero es que la vida, hamigos, tiene estas cosas. Transcurre de manera inescrutable, a veces cruel y a veces caprichosa, y resulta que Pogaçar se fue al suelo, abandonó y dejó un vacío en la carrera. De repente, un puñado de ciclistas olieron sangre (quizá literalmente) y comprendieron que, por una vez, aquello estaba en juego. Que la gloria, esa señora tan esquiva, había dejado una rendija abierta.
Y entre todos los que vieron la oportunidad, el que acabó agarrándolea fue Enric Mas.
Este es el motivo por el que escribo esto, tan tarde y a destiempo. Porque Mas lleva años siendo el saco de las hostias del aficionado ciclista español. Que si es un segundón, que si es conservador, que si no ataca. Que si Enric Menos. Que si Movistar, ese circo ambulante, parece empecinado en ganar carreras con estrategias pésimas y cobardes pero mucho gritar al pinganillo de los sufridísimos ciclistas. ¿Y sabéis qué? Que tienen razón todas esas voces, la mía incluída. Enric no es Pogaçar, no es un caníbal como Merckx, ni ha sido ni será nunca un ciclista que quiere arrasar con todo. Y es por eso que Enric Mas merece una loa. Porque es el campeón de los putos perdedores entre los cuales nos sumamos todos los que escribimos en este foro. Incluso los que leéis sin escribir. Incluso los putos bots: todos losers.
La victoria de Mas es nuestra victoria. Y no queda ahí la cosa: esta vez no se limitó a sobrevivir. No se quedó esperando a que otros se equivocaran. No se conformó con administrar una posición privilegiada y rezar para que la carretera hiciera el resto. Esta vez, Enric Mas se vistió de rojo, asumió que aquella Vuelta era suya y, por una puta vez en su vida, decidió ir al ataque. A defender con valentía lo que había conseguido. A correr como un líder, a comportarse como un líder y, sobre todo, a demostrar que podía serlo. Esa victoria en alto, de rojo, es la cúspide de su carrera y un día que justifica una vida y una forma de vivir.
Ganar cuando eres el favorito y tienes unas condiciones inauditas para el ciclismo es una cosa. Otra muy distinta es encontrarte de repente con una oportunidad que jamás habías imaginado, cargar con el peso de las expectativas, con años de burlas y con la sospecha permanente de que no estás a la altura, y conseguir llevarte la carrera a casa.
Enric Mas nunca será recordado como uno de los grandes nombres de este deporte. Seguramente será recordado como un tipo que tuvo suerte de que el favorito abandonara. Yo lo veo como la canción de Eminem, one shot, one opportunity, palms are sweaty, mom's spaghetti (lo último no venía a cuento pero me encanta meterlo siempre que puedo). Tenía una oportunidad y la mordió a dos carrillos.Después de tantos años de ninguneo, resulta que este tío es lo suficientemente fuerte como para derrotar a Roglic, Gall, Carapaz o Kuss, tres de ellos ganadores de grandes vueltas y Gall un claro pretendiente.
Movistar seguramente saldrá a sacar pecho ahora. Es un equipo que, de tan mal llevado, me parece entrañable. El documental que tienen en Netflix, un documental que parece diseñado para hacerlos parecer como una panda de imbéciles (sin duda esa no era la intención pero es que son tan imbéciles que al final eso es lo que reluce), es sumamente recomendable. Pero incluso esto me parece bonito, una historia forrestgumpesca pero con acento navarro.
Pero esto va de Enric Mas. De cómo un ciclista que no está en modo alguno entre los mejores del pelotón por una vez atacó sin mirar atrás (apenas), ganó la vuelta de su país y levantó los brazos ganando la etapa reina vestido de rojo.
Enric es ahora mucho Más que Menos.
Mom's spaghetti.
Venga.
Dolordebarriga escribió: ↑18 Jun 2024 17:36he aclarado mil veces que fue por metérsela por el culo a pelo a una amiga durante la noche/madrugada de fin de año
Re: Pedalea, pedalea
@mayhem, hace unos días traduje un docu de Pogacar que está bastante bien (Tadej Pogacar, anatomía del GOAT). Es de TNT Sports, pero no creo que esté aún disponible.
La fusión del conceptismo y el culteranismo tecleó:
Anda y que den por el culo con la mierda diarrética esa que blasfemas por tu orificio vocal.