
Región de Picardía (encima de París), en los años 90 y 2000. Chaval de familia obrera, en zona obrera, clase baja, nivel sociocultural muy bajo, elevada tasa de alcoholismo en el pueblo, hombres que entran a la fábrica a los 16, pegan a sus mujeres, que se embarazan con 17 años, vida miserable de pueblo. Parece un relato de pueblo de los años 40, pero no, son los 90. Eso choca, de entrada, el autor es jovencísimo, sus padres tienen solo 10 o 15 años más que yo. El chaval es gay, quiere estudiar y salir de allí, y choca con una familia de gente muy básica, homófoba, racista, cerrada de mente.Salí corriendo de repente. Sólo me dio tiempo a oír a mi madre, que decía Pero ¿qué hace ese idiota? No quería estar con ellos, me negaba a compartir con ellos ese momento. Yo estaba ya lejos, había dejado de pertenecer a su mundo, la carta lo decía. Salí al campo y estuve andando gran parte de la noche: el ambiente fresco del norte, los caminos de tierra, el olor de la colza, muy intenso en esa época del año. Dediqué toda la noche a elaborar mi nueva vida, lejos de allí.
«La verdad es que la rebelión contra mis padres, contra la pobreza, contra mi clase social, su racismo, su violencia, sus atavismos, fue algo secundario. Porque, antes de que me alzara contra el mundo de mi infancia, el mundo de mi infancia se había alzado contra mí. Para mi familia y los demás, me había convertido en una fuente de vergüenza, incluso de repulsión. No tuve otra opción que la huida. Este libro es un intento de comprenderla.»
Le decía a Jairo en el hilo de los padres locos que...
Pero el libro me ha gustado mucho. Es breve, aparentemente sincero, y me gusta especialmente que, bajo una historia personal e individual, subyace un análisis político de toda una clase social y las violencias invisibles (o bien visibles, a nada que uno sea un poco crítico u observador) que sufre por parte del mundo y la estructura que les rodea. O dicho de otra manera: Eddie piensa que su padre es un puto cabrón homófobo y racista, y su madre una anormal, pero Edouard se da cuenta de que no pudieron ser de otra manera, de que todos eran alcohólicos, todas se preñaban con 17, todos curraban en la fábrica y no estudiaban... Pero tampoco hace un panfleto de esto, ni se pone mugremita, ni los disculpa del todo. Simplemente ese análisis, ineludible, está ahí. Y el final es demoledor. Muy interesante.No entra del todo en el género, porque más que "padre loco" o "madre loca", es un libro que retrata a toda una clase social de obreros de la Francia obrera, sin herramientas personales, pueblos en los que todos son alcohólicos, todos pegan a sus mujeres, todos son como bestias sin desasnar. Vamos, que los padres del autor son como los demás padres del pueblo, no es una circunstancia especial la que vive en su casa, sino que todos son unas malas bestias, y su historia personal es diferente porque él es homosexual y porque tiene una inteligencia e inquietudes superior a los de los que le rodean. Ahí el diferente es él.
