¿De quién es esta toalla que hay en el suelo?
¿Arafat?
¿Mayhem, picarón?
No, no, va a ser que es de Arafat...
En fin.
¿Qué es mejor? ¿Dormir juntos con la pareja, o separados, cada uno en una cama?
A primera vista, el lector de mente básica, posiblemente, la enorme mayoría de los que posen sus ojos sobre estas letras, pensará con firmeza que, como dormir abrazado tiernamente a tu pareja; nada.
Pocas cosas parece haber mejores que compartir lecho con la persona a la que acabas de hacer el amor (o viceversa, o mutuamente, todo depende de la situación), sintiendo su aroma, acariciando lentamente, con el tiempo detenido, cada centímetro de su todavía ardiente y sudorosa piel, sintiendo su afrutado aliento cerca...
Los cojones.
"Jee... Dedde que dormimos separado, a mi novia la crecen las tetas y la encojen las gafa."
Porque pocas cosas hay más fatídicas para una relación que el abrir los ojos por la mañana, tras una dura noche de fiesta, y encontrarte a escasos centímetros de una criatura envuelta en pelo, legañosa, con un aliento que mezcla las bondades más selectas de un pozo séptico, con la más novedosa cosecha de DYC cola que regó su estómago la pasada noche.
Pocas cosas hay peores que las de compartir cama y sentir la necesidad de moverte, de revolverte entre las sábanas, de cambiar de postura incesantemente (todos hemos tenido esas noches inquietas)... No se hará tardar ese despiadado y certero codazo, o ese gruñido ajeno entre las sombras que colma de sudor frío tu espina dorsal.
Pocas cosas hay más jodidas que las de querer tirarte un pedo y tener compañía a escasos centímetros.
TWEEEEEEEETTTT......
Si, amiga, eso que acaba de escuchar dista mucho de ser un mosquito.
Y siempre, cuan inequívoca Ley de Murphy, se darán dos circustancias impepinables:
-Si es un día caluroso, su pareja desprenderá más calor del normal, haciendole vislumbrar durante interminables horas lo que puede llegar a sentir un desdichado Polloputo cualquiera, en un asador de KFC.
-Si por el contrario hace frío, los pies de su pareja estarán siempre en contacto con los suyos. Y usted deseará entonces;
1- Haberse casado con el Teniente Dann de Forrest Gump.
2- La creación de una nueva ley que no pene los certeros hachazos a la altura de los tobillos a la parienta o pariente.
Cosas como esas no hacen más fuertes las parejas, no se engañen.
Cosas como esas son las que marchitan una relación, son las que destrozan la pasión, son las que mutilan matrimonios, engendran cornamentas, y hacen más atractiva a Loli, la secretaria nueva con el culo firme.
El cáncer de las relaciones reside aquí:
Love-Kill-O´Matic 3000
Y no estamos hablando de eliminar el contacto entre los amantes.
Siempre habrá tiempo y lugar en una cama para un buen polvo, o para hacerle el amor durante horas a tu pareja.
El método es sencillo.
Se juntan las dos camas por separado, y listos, a gozar.
Pero durante el resto de la noche, durante el resto de los días (porque, no nos engañemos, no vamos a follar todos los días de relación con tu pareja, desde que ésta empieza hasta que tristemente acaba), la mejor manera de mantener viva la llama de la pasión, es la de dormir cada uno en su sitio.
Porque seamos francos.
Hay una sensación que es dificilmente igualable cuando yacemos al lado de una persona.
Es cuando ésta se levanta, y te deja todo el espacio para tu uso y disfrute (desgraciadamente) efímero.
Aquí Alberto Rugorosa, en el nirvana. Su novia, en el baño.
En fin, amigos, que las cosas claras, y así todos contentos:
Las camas compartidas, para follar o similares.
El resto de la noche, duerman ustedes solitos.
Es un consejo de un tipo que lo pone en práctica desde hace varios años. Y desde entonces follo más, mi pene se ha alargado y engordado considerablemente, gano más dinero, atraigo más a las mujeres por lo bohemio de mi caracter, y mi equipo gana más partidos.
Un saludo.