En principio, parece que le interesan las matemáticas "teóricas", pero vamos, está en primero, tiene aún mucho tiempo para descubrir cosas nuevas, etc. y ver lo que le gusta. Pero vamos, en las asignaturas de programación ha sacado notazas, y dice "que se le da muy bien", pero como hijo de rojeras (le parezco un burguesón conservador blanqueador del sionismo) no se ve currando en ese tipo de mundo empresarial en que curras tú o en el de las consultoras, o la IA.Chino escribió: ↑19 Mar 2026 09:48Por cierto, Corleguan, aprovechando que tu retoño está haciendo matemáticas, ¿no se ha planteado la opción de meterse en el mundo de la IA a nivel teórico-investigación?M. Corleone escribió: ↑18 Mar 2026 13:16Cada vez que os leo, me entran las siete ansiedades del infierno, pensando en el futuro laboral de mi hijo que está en primero de matemáticas. Que le está encantando, y está aprobando, lo que está guay, pero todo lo que anda aprendiendo de programación desde primero ya (en Python y otros lenguajes) me da miedo que no valga para nada en el futuro, y que incluso su vida como matemático puro se vea condicionada por esta puta mierda. Que ya, que igual se dedica justo él a desarrollar la puta IA, vaya usted a saber, pero qué puta incertidumbre como generación (la de ellos), estar en la uni dándolo todo y no saber si tu trabajo va a existir en un futuro.Chino escribió: ↑18 Mar 2026 11:06 Yo cuanto más cosss descubro de la IA en entornos de programación y desarrollo IT más seguro estoy de que nos vamos a ir todos a la puta calle.
Estoy empezando a aprender Databricks, pues todo el entorno tiene IA integrada que te hace absolutamente cualquier cosa que quieras con solo decirlo en lenguaje natural.
Código Python, SQL, data analytics sobre tablas, Data quality… todo lo que antes necesitabas saber, ahora con un prompt lo tienes hecho al instante.
Es un puto locurón.
En fin: neuras de padre.
Cosas como redes neuronales, deep learning, algoritmos avanzados… todo eso es un área que cae de lleno en las mates y puede ser un pepino de cara a su futuro.
Pero vamos, con 18 años aún tiene mucho que pasar y pensar.