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The Christophers", de Steven Soderbergh, o como cargarse una peli decente en base a un error garrafal de casting.
Soderbergh coge un guion que no es gran cosa, pero que contiene un papel que es un increíble premio para un actor mayor y que sepa bordarlo: un pintor ya muy mayor, cascarrabias, misántropo, recluido en su casa, que se enfrenta a su muerte y a unos hijos buitres que solo quieren su herencia, y entra en su vida una pintora que le va a hacer de asistente técnica... Nada fuera del otro mundo. Pero coge Soderbergh (él o quien sea) y toma una decisión increíblemente acertada: ofrecerle este papel al puto Sir Ian McKellen. El pintor es bisexual, McKellen es homosexual. Esto es lo de menos, pero os lo ofrezco como pincelada.
McKellen tiene 87 años. Ha pasado de ser así y follarte por el culo con sus ojos azules:
A ser así (y follarte igualmente por el culo con sus ojos azules):
Hasta ahí todo iba bien. El papel es increíble, tiene unas parrafadas preciosas y redichas de tipo afectado, abusón y odiable y achuchable a la vez que son un caramelito para un actorazo como el bueno de Ian. Además, resulta que el tipo a sus 87 años está como un chaval, tanto en lo mental como en lo actoral. Y sale sin camiseta y ojalá tener el cuerpo así a los 87, también os digo.
Y entonces, Soderbergh se suicida. Toma la decisión de contratar, para el papel de la asistenta técnica/restauradora/pintora a una actriz con la cara muy rara que no me pareció mala en una serie que vi hace tiempo, pero que ahora se ha operado la cara e inyectado tres camiones cisterna de botox, hasta el punto de que no puede ni mover una ceja. Literalmente. No puede mover la cara. Cara congelada. Cara congelada DE ALIEN, para más señas. Y es imposible dejar de pensar durante los cien minutejos que dura la peli lo que podría haber sido esta película si hubieran contratado a otra actriz. No me hacía falta una titana como Olivia Colman, el papel es para alguien joven, pero joder, CUALQUIERA menos esta alienígena (Michaela Coel):
Ya digo, le había visto en "I May Destroy You" y me pareció buena actriz, y ya tenía una cara rara (de nacimiento), pero lo que se ha hecho ahora en la cara le incapacita totalmente como actriz. Qué desastre.
He venido desde Saturno para someteros:
A la peli le pongo un 6, aunque tenga este error de casting garrafal y momentos un tanto ñoños, porque el Puto Sir Ian McKellen merece la pena por sí mismo.