El viernes cené en
Trésde, y mammasita.
Es para darse un pequeño homenaje. Relación calidad/precio/cantidad, creo que excelente.
La carta va variando según la temporada y ahora mismo tienen esto:
https://www.tresderestaurante.com/carta/
Las verdinas juegan en la liga de los grandes. Solo por ellas ya merece la pena ir.
No es obligatorio pedir los menús. Se pueden pedir platos sueltos y probar lo que se antoje.
El vermú que nos pusieron era excelente también, y se me olvidó preguntar cuál era, porque estaba para ponerle un piso.
Las mollejas también de locos. La entraña bien, pero sin pasar a la historia ni mucho menos. Hay mejores entrañas muy cerca, por menos precio.
Me quedé con las ganas de pedir pescado al final, pero me pudo el carnivorismo. la muchacha que nos atendió dijo que el pescado lo hacen cojonudo (es de mercado y puede tener algo de suplemento según la pieza).
Como única pega decir que los postres, en mi opinión, no eran demasiado memorables y si uno no es muy de dulces, yo creo que te los puedes ahorrar.
Muy recomendable.