Cine y TelevisiónQuinqui Muvis Ochenteras feedback

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JorgitoForeman
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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por JorgitoForeman » 23 Sep 2008 01:23

Antes de nada, gracias por retomar el tema.

- Respecto a la muerte de Mikel: quizás el tema de la travesti fue lo que más me chocó, pero al fin y al cabo Fama (así se llamaba, ¿no?) es un personaje real, así que no tengo claro si Uribe buscaba veracidad sobre la trama o sólo un símbolo más.

En todo caso sin parecerme una obra maestra, sí creo que tiene bastantes más luces que sombras; Imanol está muy correcto aunque con demasiada cara de dividir entre trece toda la película, algo perdido... uno no sabe si lo hace cojonudamente o es que no tenía más registros dando una imagen de Mikel algo autista cuando me consta que Mikel Castresana poco tenía que ver con eso. Pero la metáfora de la madre está cojonudamente llevada (algún amante estúpido del diván hablaría de Edipo y esas cosas) y alguna señorita de Donosti a (de Bilbo no) he conocido yo que cuadra perfectamente en el arquetipo -y aseguro que las madres pueden ser muy hijas de puta también, y que dejase hacer es algo que en la película, me lo creo- .

Pero Días contados, como película, es sin duda más redonda y eso sí debo reconocértelo.


- Sobre el distanciamiento con Eloy: Lo del caballo era lo único que sabía yo, por eso me extrañó que el otro imbécil dejase caer otra cosa. Fuese como fuese, entiendo que te cueste recordar esa etapa y por eso sólo te diré que he visto y leido bastantes entrevistas con Eloy y en ninguna hablaba mal de ti, sino todo lo contrario. No creo que quedase rencor por su parte, si acaso algo de orgullo -quizás, me aventuro a decir por ambas partes- y el orgullo es quizás la mierda más grande a la hora de joder amistades, pero es al fin y al cabo un sentimiento humano. Demasiado humano.

- Sobre "Galopa..." : es quizás la parte de la entrevista de nuestro amigo que me gustaría que hubiese sido verdad, porque al fin y al acabo en tus manos estaría mejor el guión, aunque como dices, la copia (que no los derechos si ya los cediste) fácilmente podrías obtenerla a estas alturas. ¿Tan cojojunda hubiera sido la película? Coño, que me la imagino metida en la misma triste caja hacinada de la última escena de "En busca del Arca Perdida". Una pena. Y vaya por delante que la mejor (la que más me gustó, vaya) de las películas en las que colaborasteis ambos, me parece "El Diputado", aunque hace años que la vi y espero retomarla en breve aprovechando esta coyuntura que me/nos has ofrececido.


Querría preguntarte sobre Pablo Gª del Amo, si lo conociste y tal, porque las únicas referencias directas de él (no de su obra) las tengo del documental que firmó tu amigo, así que no sé yo... En todo caso si me pongo pesado me mandas al carajo y en paz, que ya hay confianza.

Un saludo Gonzalo.
Jubilao, lento y despasito me escribió:Claro que si me hubieras atacado por un flanco para tener acceso, y posteriormente rodeado con tus brazos permitiéndome vivir en tu barriga, ya habría sido el acabose.


Ven a mí y calienta tus muñones.

Gonzalo
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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por Gonzalo » 23 Sep 2008 01:29

Errata en el mensaje anterior. Al hablar de actores cobardes me refería a Imanol Arias; no, a Uribe, que no es actor de momento.

Gonzalo
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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por Gonzalo » 23 Sep 2008 01:42

Una madre es una madre, mucho más las de Bilbo o Donosti, aunque siempre puede haber alguna excepción. En todo caso la madre de "La muerte....." no es un prototipo. Te recomendaría buscar -no recuerdo dónde lo publicó, en un medio minoritario, seguro, como a él le gustaba- un artículo de Eduardo Haro Ibars (el hijo del famoso padre) sobre las madres vascas, que escribió tras entrevistarse con Eloy y conmigo y beberse más de 25 botellines, lo que a nosotros, entonces abstemios, nos
alucinó. Siento no poder darte las fechas, pero ya había aparecido José Luis Manzano. Mi amigo, como lo denominas, lo intentó seducir llevándoselo al parque de atracciones. La que se armó, ay amá.

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JorgitoForeman
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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por JorgitoForeman » 23 Sep 2008 02:01

Lo buscaré, no lo dudes. El padre, como crítico teatral nunca me convenció, pero escribía cojonudamente y era muy bueno en lo suyo, es decir, lo otro. Que elevaba la demagogia a arte, joder.

Me estoy quedando acojonado, porque rebuscando el video del programa que la Cayetana le dedicó a La Estanquera, y donde al salir tu nombre Eloy casi llora emocionado, me encuentro con esta entrevista donde Eloy hace referencia al mismo artículo que me recomiendas.

Dejo el texto por si a ti o los demás os interesa revisarlo.



Entrevista a Eloy de la Iglesia, realizada por Carlos Aguilar y Francisco
Llinás


Abandonamos la primera etapa de la cinematografía de Eloy de la Iglesia, en
la que destacan "El techo de cristal", película muy audaz y cuidada
formalmente, con una preciosa y diferente Carmen Sevilla, y sobre todo "La
semana del asesino"
(1971), la obra más personal y esencial de este período, un clásico, furioso
y genuino rara avis del cine español producido hasta ese momento. A partir
de "La otra alcoba" (1976), el director vasco lleva a cabo ese cine de autor
que tanto ansiaba, expresándose sin pelos en la lengua, ejerciendo una total
libertad a la hora de acometer sus proyectos, convirtiéndose en un valiente
francotirador y desplegando, en suma, una de las obras más personales y
radicales a nivel temático del cine español de los setenta y mediados de los
ochenta. También tiene lugar su decisivo encuentro con Gonzalo Goicoechea,
que se convertirá en su habitual guionista. En esta parte de la entrevista,
De la Iglesia habla sobre la citada "La otra alcoba" y con uno de sus
grandes y más descarnados melodramas, "Los placeres ocultos", película que
pasa como la primera del cine español en abordar y mostrar abierta y
directamente la homosexualidad.

- "La otra alcoba": Juan, empleado de una gasolinera, va a casarse con
Charo, su novia, y quizá consiga ascender en su trabajo. Diana, una rica
cliente de la gasolinera casada con Marcos, un hombre importante, desea
tener un hijo pero sabe que su marido es estéril. Diana decide utilizar a
Juan haciéndole creer que está enamorada de él. Juan la cree y tras su
relación queda embarazada. Surgen entonces los problemas entre los dos
hombres, que quieren ser padres del hijo que va a nacer...

- "Los placeres ocultos": Eduardo, un homosexual de familia adinerada, se
encuentra con Miguel, un muchacho de clase humilde, novio de Carmen y amante
de Rosa, una mujer casada. Eudardo sabe que Miguel nunca accederá a sus
pretensiones y decide tenerlo a su lado como amigo. Lo protege, le hace
regalos, pero nunca se atreve a declararle sus verdaderos sentimientos.
Cuando por fin lo hace, Miguel lo desprecia y se aparta de él....


"Un cine de autor"

P: Volviendo a tu cine, hemos señalado ya que creemos que tu siguiente
película, "La otra alcoba", marca un punto de inflexión en tu obra.


R: La empezamos a rodar una semana después de la muerte de Franco. Se
planteó como un producto abiertamente comercial, que a mí me interesaba
mucho por su clima, por sus personajes. Hubo problemas de censura, pero
menores, porque era evidente que la situación estaba cambiando aunque no
sabíamos hasta qué punto.

P: Es una película en la que todo se plantea desde un punto de vista de
clase. Es una especie de melodrama marxista.


R: La explotación de una clase por otra, incluso en el terreno sexual, era
el eje de toda la película. El hecho de que el protagonista fuera un
proletario era algo básico, aunque no fuera un personaje concienciado, lo
que era coherente con la realidad del país. Pero sí se ve en él un hastío,
un cansancio de verse siempre del lado perdedor, derrotado.

P: Está muy explícito que el protagonista es explotado laboralmente, en sus
relaciones con el dueño de la gasolinera, y que tiene conciencia de ello.
Pero parece pensar que este tipo de explotación no existe en otros ámbitos,
y cuando se lía con Amparo Muñoz se lo cree: entra en crisis al darse cuenta
de que también ha sido utilizado en el terreno sexual.


R: Sí, y con los mismos resortes que en el terreno laboral. Su marginación
social afecta también al plano sentimiental, es el eslabón débil en este
juego amoroso. Ella busca la aventura, no dentro de su clase social, sino de
un modo que siempre pueda llevar las riendas del juego, y sabe que su marido
acabará aceptando un adulterio que quizá no toleraría con alguien de su
misma clase. El marido es claramente un hombre que sabe que algo tiene que
cambiar, podría ser uno de los futuros gestores de la Transición.

P: Teniendo en cuenta tu deseo de autoría, ¿te importaba mucho que la
crítica aceptara o no tus películas?


R: No. En aquel momento no tenía mayor confianza en la crítica y más cuando
en aquellos tiempos la crítica de mayor incidencia, la de prensa, estaba en
manos muy reaccionarias; incluso había críticos que eran censores. Había una
distancia muy grande, que hoy no se da, entre la crítica diaria y la
especializada. Tenía la impresión de que tampoco iba a afectar demasiado a
la vida de la película.

P: A partir de esta película abandonas el cine de género como base de tus
historias, abordando los temas de forma directa y sin tapujos.


R: Ahí descubro las posibilidades del melodrama, un género muy difícil de
definir.

P: ¿Eras consciente de que estabas en cierta sintonía con lo que hacían en
Europa otros cineastas, sobre todo Fassbinder?


R: Sí, por supuesto. Y también me sentía heredero de la tradición
neorrealista italiana, que había aprovechado mucho del melodrama, al tiempo
que también tenía clara cierta herencia literaria española, la novela de
Galdós o la generación del 98. Creo que la conciencia de que la censura se
estaba acabando me ayudó a dar este paso, porque con ella era más lógico
aprovechar otros géneros, quizás más abstractos. Hay que tener en cuenta que
la censura no era uniforme; había más permisibilidad para la literatura,
incluso para el teatro, que para el cine, y en éste incluso unos géneros
eran más aceptables que otros. Y de la televisión no hablemos: no era algo
censurado, sino el propio portavoz de la censura. Yo quería hacer algo
directamente popular y se estaban empezando a dar las condiciones para
hacerlo.

P: Con Fassbinder hay muchos puntos de contacto: perspectiva marxista,
reivindicación homosexual, inspiración melodramática, estética sucia...

R: Es cierto. Esto lo han señalado muchos críticos, sobre todo los
americanos, a lo mejor porque veían las cosas europeas desde cierta
distancia.

P: A partir de "La otra alcoba" insistes en estos temas, incluso acentúas la
sordidez y la dureza.


R: Claro, pero es que en este momento comienzan a conseguirse muchas cosas
en el terreno de la libertad de expresión, las condiciones son mucho más
favorables. Pero también se debe a que mis películas tienen una gran
aceptación, lo que me da un mayor margen de maniobra.

P: Según los datos del control de taquilla, "La otra alcoba" es la película
tuya que ha tenido más espectadores.


R: No lo sabía, pero me parece lógico. También hay que tener en cuenta que
eran otros tiempos, los hábitos del espectador eran distintos, no existía el
vídeo ni había tanta televisión. Estas cifras de espectadores hoy no las
tiene prácticamente ninguna película española.

P: A veces llegas a hacer la redundancia de la redundancia: en "Los placeres
ocultos" Simón Andreu se la chupa a un chulo en un cine en el que proyectan
"La otra alcoba", y cuando se inclina para hacerlo coincide exactamente con
ese plano en que la manguera se queda en el suelo soltando gasolina.


R: Había ahí algo de chiste privado, pero funcionaba, porque la imagen de
una película apoyaba la acción de la otra, el público reaccionaba al mismo
tiempo ante dos acciones distintas. Estaba, también, la sorpresa del
espectador ante una escena entonces insólita, en la que el personaje se
levantaba a un menor en un cine, a la vez que comprendía el significado de
lo que se veía en la segunda película. Aparte de que por cuestiones de
derechos era más práctico utilizar una película mía.

P: ¿Cuáles fueron los problemas de censura con "La otra alcoba"?

R: Los hubo, porque aunqeu la censura iba dulcificándose tardaría aún un
tiempo en desaparecer. Hubo algunos cortes pequeños, alguno más bien
estúpido. Daba la sensación de que los censores tenían que demostrar que
seguían existiendo y de que cortaban cosas por principios. Me quitaron
frases con tacos, algunas escenas de sexo, pero tampoco eran cortes
demasiado importantes: algún plano de tetas, el culo de Patxi Andión...
Pero, al contrario que en algunas películas anteriores, la censura no la
modificó sustancialmente.

P: Cuando había censura previa de guión, ¿metías en él, como hacían otros
colegas tuyos, cosas muy evidentes para que las cortaran, se quedaran
tranquilos, e intentar pasar lo que de verdad les interesaba?


R: No, nunca tuve muy claro cuáles eran los criterios de la censura, y de
hecho en más de una ocasión me cortaron cosas impensables y dejaron otras
que estaba seguro que iban a quitar. Nunca metí nada en el guión ni rodé un
solo plano sin la intención de que la gente lo fuera a ver. Lo que sí hice
con "Los placeres ocultos", que llegó a estar prohibida, fue darle muchos
pases previos, que la viera mucha gente, a fin de defenderme del previsible
choque con la censura. Era preciso movilizar a la prensa.

P: En "Los placeres ocultos" colabora por primera vez en el guión Gonzalo
Goicoechea, que luego intervendría en casi todas tus películas. ¿Cómo
contactas con él?

R: Él había estudiado periodismo, había trabajado algo para televisión en u
programa sobre cine. Había hecho, por ejemplo, un amplio reportaje en el
rodaje de "Juego de amor prohibido". Lo conocí, creo, a través de Pedro
Olea. Le propuse colaborar y la cosa, simplemente, funcionó.

P: Es evidente que la desaparición de la censura, y cuando hacías "Los
placeres ocultos" estaba claro que más pronto o más tarde iba a desaparecer,
te permite abordar frontalmente una serie de cuestiones vedadas hasta el
momento.


R: Del guión primitivo, con Sánchez Campoy, quedó poco en la película que
finalmente se hizo, aunque ya tenía el punto de partida de girar alrededor
de un banquero homosexual. Me lo habían pasado tres o cuatro años antes,
pero ni siquiera me había molestad en plantearme hacer algo con él porque
era impensable. Aunque no estaban claros los criterios de censura, sí era
taxativo que no se podía tratar la homosexualidad o cualquier otra
"aberración" sexual, todo lo más podían salir mariquitas ridículos.

P: Recordamos que en la época te quejabas en una entrevista de que la
censura era más rígida en lo referido a la homosexualidad masculina que a la
femenina.


R: Es verdad, había más tolerancia hacia ciertos productos semi-porno, con
una actitud muy machista de que ya se sabe, la mujer es una cabecita loca,
pero con los hombres no se podía jugar.

P: ¿No podría ser porque los censores solían ser varones?

R: Es muy posible. Había cierta tradición de lesbianismo en el cine
pornográfico, que estaba hecho sobre todo para que lo vieran los hombres.
Pero cmo los censores nunca daban razones, no tenían que justificar nada,
solamente podemos especular sobre el tema. Cuando hacíamos "Los placeres
ocultos" sabíamos que la censura estaba acabada, que era un problema de
resistencia. Claro que tuvimos que presionar, porque sabíamos que estábamos
en el límite de lo posible y que esta presión iba a tener incidencia. Éramos
conscientes de que estábamos intentando darle la puntilla a la censura. Tuvo
algunos cortes pequeños curiosamente en un momento en que era del dominio
público que la legalización del PCE, que aún no era un hecho, estaba muy
próxima; se estrenó precisamente el 14 de abril y coincidió con el estreno
de "Viridiana". Pero los cortes, en algunas escenas de cama o algunos
diálogos, fueron casi simbólicos, para dejar constancia de que la censura
aún estaba viva.

P: En aquella época llegaste a convertirte en casi un símbolo de las
víctimas de la censura.


R: Es posible; era el cineasta más conflictivo y siempre fui consciente de
que en cada película había que arrancarle nuevas parcelas, comerle el
terreno. Jugaba con la ventaja de que en aquel momento la censura ya no
podía censurar las críticas contra ella, como ocurría antes. Incluso en
algunos programas de TV estaba siendo atacada y comenzaba a sentirse aislada
socialmente.

P: En la película parece advertirse un mayor cuidado por los elementos
formales, algo que ya era evidente en "La otra alcoba". Por ejemplo,
utilizas menos los primeros planos, pones mayor distancia entre la acción y
la cámara.


R: No es fácil desgajar de la película los elementos formales, pero hay que
tener en cuenta que llevaba muchas películas hechas ya y algo tenía que
haber aprendido; tenía una experiencia acumulada y, además, ya no andaba
preocupado por la censura, lo que a veces te obligaba a planificar de otra
forma. Además, la película se hacía después de un gran éxito de taquilla,
que me supuso rodarla con más medios. Incluso me permití el lujo de repetir
el rodaje de escenas enteras, a veces para cambiar a un actor secundario que
no me gustaba, algo que hasta entonces era impensable.

P: El planteamiento general de "Los placeres ocultos" es bastante
panfletario.


R: En aquel momento era inevitable. En primer lugar, porque era la primera
película en la que podía hablar abiertamente de este tema. Y, en segundo
lugar, porque me parecía que había que tratarlo hasta sus últimas
consecuencias, con la necesidad de crear un entramado llamémosle teórico. Y
por otra parte estaba empezando a surgir cierto enfrentamiento entre mi
militancia política y la forma en que esta militancia afectaba a mi vida
personal. Es algo que luego sería más evidente en "El diputado". Me sentía
en la obligación íntima de afrontar estos problemas.

P: ¿No corrías el peligro de que el resultado tuviera cierto aire misógino,
sobre todo en lo que se refiere al personaje de Charo López?


R: No me lo planteé, porque no tenía ninguna actitud misógina. El problema
es que los personajes tienen sexo, incluso aquellos menos simpáticos. Pero
en éste lo básico era su afán de dominación, al margen de su sexo. Los
problemas específicos de Charo no vienen determinados sólo por ser mujer,
sino por el hecho de que su relación es clandestina, por su condición de
casada. Es tan clandestina como pudieran serlo ciertas relaciones
homosexuales. Ella utiliza los mismos procedimientos que Simón Andreu, los
de la compra y el chantaje. Es una pelícual en la que están los que compran
y los que venden.

P: El personaje del chico recuerda un poco al de Andión en "La otra alcoba",
en el sentido de que es casi un pardillo, parece no enterarse de por dónde
van los tiros. Y en el terreno didáctico es él quien establece la ligazón
con el espectador.


R: Creo que esta especie de ingenuidad del personaje, en la época, era
bastante normal. A veces pienso que su problema es que no se quiere enterar
de las cosas. Evidentemente pretendo que su aceptación de la homosexualidad
ayude a que el espectador también la acepte. En "Los placeres ocultos"
intento multiplicar los puntos de vista, algo que luego en "El pico", por
ejemplo, llevaré más lejos, de modo que la historia se vea desde el punto de
vista de personajes contrapuestos. Incluso hay momentos en que se adopta el
de Charo López, un personaje al que con todas sus miserias se puede
entender: no es la mala de la película. Es evidente que hoy esta ingenuidad
sería impensable en un chaval de esa edad. Entre otras cosas, porque se han
hecho estas películas, estos temas se han hablado de forma abierta.

P: Lo que hoy resulta interesante de tus películas es que están muy fechadas
y cuentan mucho del momento en que están hechas. Hoy "Los placeres ocultos"
habla más de la actitud social ante la homosexualidad de hace casi veinte
años que de la homosexualidad misma.


R: Posiblemente. No son películas extrapolables a la actualidad. Y es que
también coinciden con una época histórica en la que cada día estaban
ocurriendo cosas nuevas; fueron unos momentos muy acelerados.

P: ¿Cómo fue tu trabajo con Simón Andreu, en un personaje muy distinto a los
suyos habituales?


R: Nunca tuvo miedo de que este personaje perjudicara su imagen; fue un
colaborador espléndido, que entendía muy bien por dónde iba la película

P: Volviendo al guión, tenemos la impresión de que la presencia de Gonzalo
Goicoechea es importante, sobre todo en los diálogos, que a partir de esta
película tienen en tu cine un tono muy vivo, muy espontáneo.


P: La colaboración con Gonzalo no era solamente profesional; venía dada por
largas conversaciones. No nos reuníamos a escribir a unas horas determinadas
sino que estábamos mucho tiempo juntos. Nos entendíamos casi sin hablar. Él
no sentía
una gran pasión por las películas que hacíamos, pero trabajaba muy bien en
la investigación de ambientes, en la creación de personajes, aún en esta
película que parte de una historia ajena, que luego reelaboramos mucho.

P: Es la misma época en que Pedro Olea hace "Un hombre llamado Flor de
Otoño", donde hay una escena muy parecida a otra de tu película, con la
presencia de la madre.


R: La película de Olea es un poco posterior. Recuerdo que hubo un artículo
muy brillante, muy mordaz de Eduardo Haro Ibars sobre la presencia de las
madres de los homosexuales en las películas españolas. Y decía también que
en "El diputado" había una madre: el Partido. La influencia de la madre en
el homosexual es casi un lugar común, ha sido muy explotado, casi siempre de
forma muy superficial, pero no deja de haber sus razones.

P: En la época anterior a "Los placeres ocultos", en los tiempos de la
censura, ¿hay algún proyecto que te interesara y no consiguieras realizar?


R: No, la verdad es que las películas iban muy seguidas. Puede que pensara
en alguna otra historia, pero todas las que puse realmente en marcha se
acabaron haciendo.

P: Dada la continuidad con que trabajabas, ¿érais rápidos haciendo los
guiones?


R: Los guiones estaban más elaborados de loq ue parece. Un guión nos llevaba
casi medio año, con muchas reelaboraciones que a veces llegaban a la copia
standard. Durante el rodaje, incluso, seguía en contacto con los
coguionistas.
Jubilao, lento y despasito me escribió:Claro que si me hubieras atacado por un flanco para tener acceso, y posteriormente rodeado con tus brazos permitiéndome vivir en tu barriga, ya habría sido el acabose.


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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por Gonzalo » 23 Sep 2008 02:20

Cuando leí el libro xon esa ntrevista me hizo gracia lo que Eloy decía sobre mí:".....No le entusiasmaban nuestras oekículas". Es cierto. Ahí fui pelín cobarde. Paralelamente a mi amistad con Eloy y sus inevitables cortesanos, tenía otras que solían decir, resumiendo: No entendemos como un tío como tú, tan fino, culto y refinado, hace unas películas tan chabacanas.
Luego, los críticos, mis libreros, mis parientes, los analfabetos pero patrióticos de mi pueblo. En fin, era demasiado.
Menos mal que Eloy me estimulaba mucho y, en ocasiones, se me ocurrían amí las secuencias más disparatadas. Inmeditamente me arrepentía. Pero Eloy siempre bromeaba: Si no le gusta a Gonzalo, que en el fondo es un clasista aristocratizante, seguro que le gusta al pueblo.
No es exacto del todo, por por ahí iban las cosas.
A mí, como todo me daba igual.....

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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por JorgitoForeman » 23 Sep 2008 02:44

Supongo que el contexto, entonces, lo era todo y cualquier opinión acerca de vuestras películas venía cargada de prejuicios. Pero no nos engañemos, yo creo que parte de su éxito reside ahí, en que eran incapaces de generar indiferencia y se atrevían con sendas nunca trilladas todavía.

Quizás, junto a Zulueta y alguno más, vosotros hayáis encabezado la corriente más valiente de la historia reciente de nuestro cine. Y esa valentía necesitaba, creo, un contexto agrio e incluso hostil para poder gestarse, así que al fin y al cabo puede que las circunstancias que pudieron "coartarte" en cierta medida (no sé si he empleado el término correcto, confío en que sepas entenderme más allá de la literalidad) fueron las mismas que permitieron que vuestra obra reluciese entre tanto gris oscuro.

Cambiando de tema, lo del cine español, del que yo (como tú, y millones más) somos productores con nuestros impuestos, tiene delito. ¿Cuál ha sido la última película española buena que has visto? En mi caso, creo que debería remontarme a "La flaqueza del bolchevique" o a alguna de Montxo Armendáriz ("Secretos del corazón" o cosas de "Silencio roto", guerra civil-postguerra, binomio mágico para variar, ya ves)

Mañana ataco de nuevo Gonzalo.
Jubilao, lento y despasito me escribió:Claro que si me hubieras atacado por un flanco para tener acceso, y posteriormente rodeado con tus brazos permitiéndome vivir en tu barriga, ya habría sido el acabose.


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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por Gonzalo » 23 Sep 2008 13:55

Me acabo de levantar y tengo todo el día por delante para jugar en este foro.
Tardo un par de horas en recuperarme, así que no esperéis que este primer mensaje sea muy brillante porque me duele todo y mi mente anda confusa. Pero acordaros de la canción: "You can get it if you really won". Así que por intentarlo que no quede.
6dedosgordosdelpie (vaya nombrecito tosco): comienza tu trabajo de negro.
Te prometo darte tu parte correspondiente, aunque a mí no me gustan demasiado los negros (laborales, claro, que los de color negro, sobre todo los nubios, me ponen cantidad; fíjate que he viajado cuarenta veces a Egipto: qué maravilla follar en el Nilo, en una faluca, con luna llena o sin ella, en fin, menos mal que ya no me domina la líbido).
JorgitoForeman: no he visto "La flaqueza del Bolchevique".
De Iván Zulueta sólo diré que me encantó "Arrebato. Lo conocía a él, conocía a los intérpretes y la historia, tan extraña, me encantó, aunque tardé en entenderla. Por ese tipo de amistades Eloy les explicaba a sus cortesanos que yo era un (una) moderno (a).
Pero te voy a dar más detalles. La peli se estrenó en el cine Azul de la Gran Vía. Fui a verla el tercer o cuarto día. No éramos ni una docena de espectadores. Así que enseguida la retiraron de la cartelera. ¿Si prácticamente nadie la había visto cómo apenas tardaron en declararla "película de culto"?
Una vez que fui a París, de carabina, según Eloy, con el mediocre director bilbaino y un adolestente de Laredo, estuve con Ivan yme divertí mucho, correteando por unos jardines a medianoche.
El problema que ha tenido Zulueta es su afán de perfeccionismo que le llevaba a no terminar nunca las obras. En una miniserie de televisión sobre brujería, producida por Antonio Cardenal -el del Mercedes-, de tres capítulos:uno dirigido por Uribe;otro, por el mediocre sin talento alguno y otro, por Ivan; no había forma de que éste entregara su trabajabo. Se pasaba toda la tarde montando y, al la mañana siguiente (jamás "a la mañana después"; eso dejadlo para los prisaicos, expertos en neologismos y vulgaridades linguísticas) se lo encontraban en Cinearte, montando sin cesar, remontando, la película. Así se pegó meses y meses. Nunca daba por buena la historia. Como los víboras (y los cabrones decían que para víbora, yo) se encargaron de contar a todo el mundo lo que pasaba, ahora vive tranquilamente en San Sebastián y su familia le protege de contactos contaminantes (en su opinión).
Fíjate si vas a tener trabajo, negro 6dedosgordosdelpie, porque no consigo resumir.
No he visto "27 Horas", pero sí las otras. Me parecen tristes, aburridas y hipiosas, no hay más que ver cómo es él, con con esa melena casposa y hipiosa, encima intelectualoide, que ni Gutiérrez Aragón o Saura. En concreto, "Secretos del corazón" me parece bastante horrible y aburrida, además de ser todo muy inverosímil. Encima, por andar cortos de producción, supongo, el chaval va a Iruña/Pamplona/Pampelune y no se ve nada de la ciudad, cuando aún se conservan tan espectaculares vistas, por cierto, una ciudad tan triste como el director del que hablo. Lo digo con conocimiento. De dicho pueblo sólo se ve la estación de autobuses, que se conservaba tal cual (ahora, como son nuevos ricos, han debido construir una nueva con toda la chulería foral).
Y sigo: ¿Tú crees que en una aldea de un valle pirinaico navarro, en los años
cuarenta, si una viuda se enrolla con su cuñado no se iba a montar la marimorena?. Ya digo; pará mí, inverosimil.
El año que la peli fue elegida, por lo que muy bien llamáis casposidad de la pretenciosa y vana Academia del Cine Español, para competir por los óscares, estupidez aldeana y proyanqui que nunca he comprendido, por cierto, lo hacía con una película maravillosa, rusa o soviética, alucinante y fuerte, no recuerdo el título ni si ganó o no la puta estatuilla que tanto anhelan los súbditos declarados del imperio. Comenzaba con una mujer dasaliñada que andaba por un camino, hasta que se paraba y paría a un niño. Esa sí era una buena peli;no, la del director más triste de los últimos tiempos.
Ahora, JorgitoForeman, no recuerdo muchos títulos, pero te cito dos que me encantaron:"El Bola" y "Nadie Hablará de Nosotras Cuando Hayamos Muerto". Aunque curreta diga que soy rencoroso añadiría también la oscarizada del Vizconti (es birolo o, como dicen en mi pueblo, tiene un ojo cuqui, pero no se me ocurrió a mí el apodo y no estoy de acuerdo con meterse con los defectos físicos de la gente; pero como se portó tan mal con nosotros el ahora tabernero, que se joda).
No me gustan las pelis de J, L, Cuerda. Tampoco, las últimas de Pedrito Almodóvar, que no hace más que repetirse.
Continuará.

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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por jubilao » 23 Sep 2008 14:14

Gonzalo escribió:El año que la peli fue elegida, por lo que muy bien llamáis casposidad de la pretenciosa y vana Academia del Cine Español, para competir por los óscares, estupidez aldeana y proyanqui que nunca he comprendido, por cierto, lo hacía con una película maravillosa, rusa o soviética, alucinante y fuerte, no recuerdo el título ni si ganó o no la puta estatuilla que tanto anhelan los súbditos declarados del imperio. Comenzaba con una mujer dasaliñada que andaba por un camino, hasta que se paraba y paría a un niño. Esa sí era una buena peli;no, la del director más triste de los últimos tiempos.


Por aportar algo intento hacer una rápida y fácil búsqueda, más que nada para por si esta panda de gañanes se la quieren agenciar por los métodos tradicionales.

"Vor" o "Vor: el ladrón" (título made in Spain)

http://www.imdb.com/title/tt0124207/
http://www.imdb.com/title/tt0124207/releaseinfo#akas
http://www.aceprensa.com/articulos/1998 ... el-ladr-n/

Y eso es todo, sigan, sigan, que estoy disfrutando como un enano fuera de Gran Hermano. ¡Gracias por venir, Don Gonzalo!
Urdu escribió: Tengo fotos actualizadas de mi rabo.

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tonetti
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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por tonetti » 23 Sep 2008 15:54

Yo coincido con Gonzálo en que Armendariz es ASCA en estado puro, mierdaseca sin paliativos y las últimas de Cuerda lo mismo, parece mentira que un tipo que ha hecho 'amanece que no es poco' pueda parir una aberración como la lengua de las mariposas demagógica y panfletariamente asquerosa tan solo diez años después.

Yo, hamigo Gonzalo me declaro fan de El pico y El pico II que me parecen estremecedoras y te felicito por haber parido esos pedaso de guiones. Al verte por aquí me han entrado ganas de volver a ver alguna de las películas de Eloy de la Iglesia que tengo ya olvidadas.
Man debío de poner garrafón

Gonzalo
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Re: Quinqui Muvis Ochenteras feedback

Mensaje por Gonzalo » 23 Sep 2008 16:26

Gracias, Tonetti, por la ayuda moral que tanto necesito. Y tambie´a Jubilao, por tomarse la molestia en indagar.
Sé que iba a contar algo interesante, pero ahora no me acuerdo. Y es que los perros de Radio Clásica no paran de hablar....

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