Yongasoo escribió:Me refería a lo segundo, a lo segundo.
Entonces, lo dicho: yo creo que Scarlett, salvo que entre en barrena a lo Britney de Mairena o se le caigan los dientes como a la Amy Winehouse, se terminará convirtiendo en un icono del cine.
The bigger the headache, the bigger the pill. Call me the big pill.
Y a John Cusack nadie lo quiere? Es porque siempre hace de perdedor?
“Un libro permanece, está en su anaquel para que lo confrontemos y ratifiquemos o denunciemos sus afirmaciones. El diario pasa. Tienen una vida efímera. Pronto se transforma en mantel o en envoltorio, pero en el espíritu desprevenido del lector va dejando un sedimento cotidiano en que se asientan, forzosamente las opiniones. Las creencias que el diario difunde son irrebatibles, porque el testimonio desparece”
Raúl Scalabrini Ortiz, Política Británica en el Río de la Plata
Odiaba a los periodistas, odiaba a los fotógrafos, pero, mucho más, odiaba a Ultimo tango en París, de Bernardo Bertolucci, la película que la marcó en vida y que -para bien o para mal; para mal, diría ella- sigue marcándola ahora, en sus primeras horas en la muerte. Maria Schneider, la actriz que interpretó a la joven, sensual, misteriosa, inquietante, torturada Jeanne, pareja de Marlon Brando en aquel clásico de 1972, falleció ayer a los 58 años, en París, tras “una larga enfermedad”: eufemismo absurdo con el que se designa al cáncer.
“Un libro permanece, está en su anaquel para que lo confrontemos y ratifiquemos o denunciemos sus afirmaciones. El diario pasa. Tienen una vida efímera. Pronto se transforma en mantel o en envoltorio, pero en el espíritu desprevenido del lector va dejando un sedimento cotidiano en que se asientan, forzosamente las opiniones. Las creencias que el diario difunde son irrebatibles, porque el testimonio desparece”
Raúl Scalabrini Ortiz, Política Británica en el Río de la Plata